
ierre los ojos y sueñe con sus mejores vacaciones, a orillas de aquella cala paradisiaca o disfrutando en una playa idílica…
Recuerde aquel lago adonde iba a pescar de niño con sus padres, y aquel arrollo con su frescor encantador en pleno mes de agosto…
Recuerde aquel pontón donde se estaba a gusto leyendo, a la sombra de aquel sauce llorón que acariciaba la orilla del estanque de su abuela…
Aquellos instantes inolvidables, yo se los traslado a su casa, a su finca y le doy la posibilidad de volver a disfrutarlos a orillas de su cala, de su lago, de su playa de ensueño…